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22/3/12

Oscura seducción.

No sé a donde he llegado…

Camino con los ojos cerrados guiándome con el tacto de mis manos mientras acaricio las paredes rasposas de la entrada, la música suena tan "oscura" que empiezo a percibir sensaciones adictivas que desatan lentamente la adrenalina de mi cuerpo provocando que el latido de mi corazón sea cada vez más intenso.

Respiro tentación, siento adicción. No es un sueño, es simplemente el reflejo de mi otra vida en medio de la oscuridad.

Camino un poco más, ahora con los ojos abiertos y delante de mí empiezan las escaleras que conducen al salón principal. Dejo mis zapatos a un lado... la alfombra apenas alcanza a distinguirse con el hielo seco que dejan escapar de los rincones del lugar, camino lento y me detengo en la estancia principal, mi mirada se pierde en el rincón más lejano y sonrió mientras alguien me alcanza un cigarrillo encendido.

Recorro con la mirada cada espacio lleno de cuerpos sensuales que apenas distingo cuando se encienden luces tenues que me permiten descubrir como las paredes blancas dibujan siluetas de cuerpos desnudos y semidesnudos destilando erotismo. se encuentran con otros, mientras algunos más erotizan el ambiente con sus movimientos casi sexuales. Empiezo por el lado izquierdo de donde permanezco parado y observo a tantos que bien vale la pena desvestirlos con la mirada. Sonrió provocando orgasmos en mis labios. Algunos caminan entre cuerpos que permanecen detenidos con el torso desnudo, otros más observan desde alguna cama o sillón colocados estratégicamente en los espacios más oscuros del lugar…


Otros más se acercan a donde me encuentro y empiezan a moverse dejándose llevar por el "beat" que provoca la música. Todos se han percatado de mi presencia y no dejan de observarme mientras hacen lo suyo, mientras se acarician unos con otros. Esto empieza a sentirse tan sucio que provoca los más salvajes de mis pensamientos.

Alguien se detiene detrás de mí y empieza a besar mi cuello mientras con sus manos acaricia mi rostro dejando que alguno de sus dedos alcance mis labios. Cierro los ojos y muevo mi cuello de un lado a otro para liberar mi piel. Siento como empieza a excitarse y me despego para caminar. Percibo el olor de cuerpos extasiados en la lujuria de sus pensamientos, provocando actos de intensa sensualidad.

Alguien me detiene de la mano detrás de un muro donde escucho respiraciones intensas cuando la música lo permite. Me abraza a su torso desnudo, puedo oler el exquisito placer que destila el sudor en su piel. Mis manos acarician su espalda mientras muerdo su cuello, un suspiro y un gemido de sus labios provoca que mi cerebro desate un sinfín de impulsos que erotizan cada centímetro de mi piel… sus labios buscan los míos y termino fundiéndome en sus labios con un beso que provoca aun más excitación.

Empiezo a bailar lento mientras su cuerpo permanece recargado en la pared, sus labios se sienten cada vez más gruesos... Su mirada se pierde en la mía, no termina de seducirme y me alejo del calor de su piel.

En la parte del fondo puedo ver dos cuerpos casi desnudos encontrándose piel con piel; del otro lado uno se deja seducir mientras los labios del otro recorren cada centímetro de su piel. Unos metros más a la derecha y recostado sobre una cama alguien despide su amante.

Me detengo en la barra y señalo con la mano derecha al bartender para que me sirva un whiskey, mismo que bebo a sorbos mientras encamino mis pasos para seguir recorriendo el espacio, alguien me persigue ahora; alcanza a tomarme de la mano y me dejo conducir a un rincón aun más oscuro. Intenta acercar sus labios a los míos y volteo mi rostro para impedir un beso, toma mis manos y las desliza por su cuerpo, su torso, su abdomen… puedo sentir con mis manos el nivel de su excitación.





Sucio.

Me separo de su cuerpo… apenas puedo observar el pasillo; puedo sentir el calor de los cuerpos, alcanzo a escuchar algún suspiro lleno de perversión y algún otro que descarga las emociones que provoca un orgasmo por demás intenso.

En uno de los sillones colocados camino a la salida puedo ver como alguien me observa, camino lento y me acerco un poco más. Es el, quien conocía de vista porque hemos coincidido ya en varias ocasiones en el mismo café del centro de la ciudad, observo el piso mientras me acerco más y más. Al llegar a su espacio levanto la mirada y le observo mientras me sonríe, camino junto a él y me detiene con ambas manos. Se levanta y se acerca a mi oído.

- Te he seguido hasta aquí…

Sonreí tímido.

Sin decir nada, empezó a besar mis labios y mi cuello mientras su respiración delataba demasiada excitación en su cuerpo. Respondí a cada uno de sus besos acariciando su cuerpo, era alto, de piel clara y labios rojos, no era del todo agradable, pero era suficientemente delgado y alto para despertar mi atracción sexual…

Cuantas veces no nos descubrimos mirándonos y solo sonreíamos con discreción.

- Este lugar es demasiado sexual – Susurró mientras mordía mis hombros.

- Lo sé – Respondí con la voz entrecortada por la misma excitación.

Y dejé que me besará. Era como lo imaginaba, mis manos resbalaban sobre su piel debajo de su ropa. Mordía mis labios y el deseo ardía en mi cuerpo.

- Me excitas demasiado, tu forma de mirarme siempre despertó las más bajas pasiones en mi cuerpo; eres objeto del placer que no encuentro en nadie más. Puede ser la primer vez y la última o puedes provocar adicción en mi… querré tenerte diario.

Sonreí

Me levanté y sin soltar su mano, caminé a un lugar menos visto, un espacio más oscuro y donde pudiera disfrutar del momento sin tantas miradas sobre mi…

- Aquí podrás hacer conmigo lo que desees.

Mordí sus labios mientras mis manos terminaban por dejarle en ropa interior, su respiración volvía a perder el control mientras me abrazaba fuerte a su cuerpo para obligarme a sentir que tan excitado estaba. Era más que placer y terminó desvistiéndome.

Nos recostamos en una cama y una vez encima de mí detuvo mis manos sobre la cama empezó a moverse mientras besaba mi cuerpo. Podía sentir el latido desatado de su corazón. Nuestros labios se pintaban de un rojo intenso propio de la intensidad de nuestra excitación. Respirabamos anunciando que ardíamos en el fuego del erotismo sensual, a veces rudo y otras veces con lentitud sensual… letal.

El movimiento de nuestro cuerpo delataba el deseo que había permanecido escondido tantas veces. Cerré los ojos dejándome seducir por sus movimientos, por su respiración en mi piel, por su cuerpo en el mío.

Era la furia sexual la que me desbarataba, eran mil emociones sensuales en mi mente, eran sus ojos llenos de deseo y fuerza lo que desató una revolución dentro de mi que alteró aun más sus terminales sensoriales provocando un grito ensordecedor silenciando la música.






Cayó a un lado mío y su mirada se perdió en la oscuridad del techo del lugar, lucía extasiado y exhausto. Me vestí discretamente y encaminé mis pasos mientras los demás me observaban.

- Te espero en la salida…

La música retumbaba en el lugar y a medida que me alejaba, dejaba de escucharla. Caminé al estacionamiento ubicado en el sótano del lugar, encendí el auto y empecé a circular para encontrar la salida principal, poco antes de alcanzar a ver la luz en el exterior vi como apareció frente a mi. Aceleré sin pensarlo y solo sentí como su cuerpo golpeó con el frente del auto levantándolo en el aire para estrellarse en el toldo y resbalar sobre la cajuela hasta caer al cemento… muerto.



La libertad de tus pensamientos permite lo más sucio de tu imaginación... letal.


The Legendary King Ray.

4/5/10

Confessions: Cocaine &... Sex.


Octubre 2004.

Nunca olvidaré esa noche…


Describir la emoción de una noche, no resulta fácil cuando llegan a mi mente mil fotografías en tantos clubs y afters he estado. Uno en especial trae a mi memoria delicados instantes y explosivos momentos de verdadero placer, lujuria e intensidad. Ubicado en el sotano del edificio Armand frente a Galerías Insurgentes: La Kma VIP… un paraíso poco después de las primeras horas de la madrugada, en el mundo oscuro de la ciudad de asfalto.

Entonces, Puebla habia dejado de ser atractiva para mi… no habían ya mejores antros. Life había dejado de ser after privado para volverse común y poco después había desaparecido del mapa, no tenía más donde conseguir lo que en ese momento se convirtió en mi mejor adicción …

Fue entonces cuando el heartbeat me llevó a la ciudad del pecado, la ciudad que hoy amo: Distrito Federal.

In love with myself era el beat perfecto en el auto, a volumen extremo y fumando un exquisito David Off. El mismo recorrido de siempre en su auto, manejando sobre Insurgentes, y yo a un lado descubriendo mi verdadera identidad: Un nightclubber terminando de crecer dentro de mí. Hasta llegar a la parte trasera del lugar, era media noche y no caminaba nadie en esas calles oscuras y privadas, lugar perfecto ... para probar.

- Estoy listo, aaahhh!!

Sentía un sabor amargo penetrante en mi garganta. Caminaba mientras mi mente disfrutaba el éxtasis. Mi segunda piel y me mostraba tal cual ese momento lo requería. La vanidad, el egoismo, el orgullo.

- Bienvenido… recuerda que no puedes tomar fotos. Les parece bien en las camas? O en los arcos?
- Donde quieras me parece bien, solo que sea delante… Esta Joshua atendiendo?
- Si..
- Entonces, donde esta el por favor.
- Adelante y diviértanse.

Siento la música en mi piel, mi mirada se pierde entre los que ya están dentro del círculo, algunos guiando sus movimientos por un distintivo toque erótico que lo único que provoca es deseo… y más.

Y mientras camino, puedo sentir el roce de los cuerpos perdidos en un mundo en el que empiezo a sentir también… drogas. Dejo que mi cuerpo se mueva al beat que escucho tan dentro de mí.


Perfumes exquisitos, un poco de tabaco, aromas que despiertan lujuria, ahora intensificada por el poder de la cocaína. Hasta llegar a nuestra mesa y, el mesero con quien tantas veces he bromeado sobre su aspecto, sirve lo mismo de siempre y un par de shots…

Uno para el y uno para mi. Y sirvo uno más para el mesero… Y entonces el cuerpo empieza a calentarse y a querer poco a poco lo prohibido. El placer de desinhibirse bailando entre el roce de cuerpos eróticos, sensuales, exitados… tentación. Los minutos pasan y ... vamos al baño.

Cuerpos para nada despreciables, platicas perdidas en el abismo de la droga y …

- Dame, quiero un poco más, mmm, exquisita … i want to play with u tonite, I wanna do what you just want to do, im fascinated by ...


Regreso a la mesa y me sirvo un verdadero trago de vodka… solo hielos le adornan el brillo que refleja el lasser del lugar. Todo es oscuro y exquisito.

- Todo bien, necesitas algo?

Y me acercó a su cuello:

- No… im fascinated by the way u make me feel.

Voy a los escalones que bajan al pasillo principal, como siempre; miradas en mi, y dejo mi cuerpo viajar hasta sentir como rebota la música en mi cerebro. Alguien delante de mi provoca las miradas más perversas que han brillado en mis púpilas, ahora dilatadas y volviendo extremo el placer de observar la forma tan exquisita como coloca su mano sobre su abdomen y cierra los ojos, moviéndose y seduciendo la noche … seduciendo mis hormonas. Son casí las 4am.



A un lado de mí, quien me saluda cada sábado cuando bailamos cerca, si supiera… Tan relajado, comodo en su vestir, demasiado sexy también y con su inseparable botella de agua… cristal.

Imaginación sexual, perversión total…

- … puedes conseguirme más cocaína?
- Claro, yo tengo, pero esta donde guardo mi mochila, en la bodega… vienes?

Camino detrás sin dejar de sentir la música, hasta atravesar la puerta a un lado de la barra. El sonido empieza a cerrarse, hay muy poca luz. Mi cuerpo empieza a sentir más…

- Cuanto quieres?
- Un gramo nada más, es para conservar el cuerpo caliente.
- Falta de confianza …
- Seguro?
- Quieres ver que sí?
- Si, por que no?

Make me beautiful…

Y mis manos se deslizaron por su abdomen y en un segundo encontré sus labios y ... no podía creerlo. Mi corazón latía desesperadamente cuando sus manos hicieron lo que su cuerpo pedía, tomé un poco de polvo y sin pensarlo la inhalé hasta sentir el exquisito sabor amargo en mi garganta. Su cuerpo estaba a cien, quiero pensar que no era la primera vez que lo hacía para ser tan open mind. No pude evitar lo que paso segundos después. Suspiros en el calor de la oscuridad...


- Ven… tu primo te buscará y debo seguir trabajando, vendrás a visitarme de nuevo?
- No lo sé… quiza necesite más cocaina pronto.

Al salir, yo primero, se despide con una palmada en mi hombro...

- Espero te haya gustado…
- Claro… me llevas un shot de Bacardi por favor?

Minutos después, mi primo me cuestionaba:

- Donde estabas?
- Fui por … sirveme por fa.

Y el mesero volvió con una sonrisa perversa.

- Aquí esta tu shot, te lo regalo…
- Gracias.

El éxtasis alcanzo mi cuerpo esa noche en formas que no voy a olvidar: fue honestamente, la primer vez que experimente la intensidad que provoca tanta cocaína , y la deliciosa oportunidad de saborear el exquisito sabor del placer en un after. La música terminó por transtornar mis sentidos. Y amanecí con el sol en la piel...


Una de las noches más atrevidas ...
The Legendary King Ray
2004.

15/8/09

Friendship ends... Asesino.

Cap. 5 Friendship ends... Asesino
- “Siéntate, vamos a platicar. Han pasado tantos años desde la última vez que nos vimos…”

Los mejores años de esa amistad se han ido y solo quedan recuerdos en la memoria de ambos. Después de unas horas de plática, compartieron aquellos momentos de ausencia en la vida de uno y otro. Sonrisas y dificultades que el tiempo no permitió que compartieran. Hoy están uno frente a otro, en el apartamento de su amigo.

Dejaron de frecuentarse por que siguieron caminos muy distintos. Uno manteniendo la tranquilidad que necesitaba en su vida y el otro aumentando la adrenalina en sus días.

Destaparon una botella de vino exquisito y empezaron a recordar esos momentos que los llevaron a la cima de la popularidad en un ambiente tan lleno de vicios, materialismo y oportunidades difíciles de pasar desapercibidos. La memoria se fue refrescando comenzando por las tardes fastuosas y fantásticas en aquel bar de ciudad universitaria donde juntos hicieron un grupo de cinco personas tan diferentes y unidas por la simpatía de vivir la emoción y la adrenalina del alcohol sin límite.

Fueron, quizá, las tardes más significativas de esa época en la que cada uno iba descubriendo su verdadera identidad a los demás. Sin miedo a ser criticados, observados y señalados. Todo merecía la pena ser recordado, la ausencia de cada uno en el grupo marcaba en uno de ellos la melancolía.



- “Mira nuestras fotos amigo. Esta fue la primera que nos tomamos juntos, esta otra es cuando ya eramos los cinco inseparables, recuerdas esta? esa tarde que nos siguio la policia por tomar en lugares públicos...”

- “Que maravilla ha sido eso para mí tenerte como amigo“ Su amigo suspiro al terminar de decir estas palabras.


Ambos se sirvieron una copa más de vino y el ambiente empezó a impregnarse con el humo del cigarro.

Era entonces el soundtrack de Réquiem for a dream.


- “La recuerdas? Era nuestro reflejo, drogas, sexo y demasiado alcohol. Peligro, adrenalina, excesos, aventura… temor. Eramos entonces solo tres, los tres arriesgando la vida en las drogas. No había limite, cuerpos en el aire. Cuerpos tirados en el piso después de una larga travesía en el alcohol y las drogas, amé esa vida loca. Hasta que una de esas noches, la emoción nos tendió una mala jugada…”

- “No, Ray…”

Una copa más de vino y la memoria empezaba a ir más allá de lo que estaba permitido recordar. Y así entre más vino bebían más permitían que el recuerdo escapara a la realidad de ese momento. Se perdieron en el alcohol y uno de ellos saco de su bolsillo un poco de cocaína para prepararla en la mesa y ofrecerla al otro. Inhalaron como en los viejos tiempos en el departamento, cuando todos se iban y las luces disminuían hasta perderse en la infinita noche.


- “ Ya no hay nada carnalito, es el pasado… y esta es la última noche que compartimos juntos, ha sido un placer volverte a ver y recordar aquellos días en los que solo tu me comprendías, era la respuesta de una amistad increíble. Fuiste importante Ray.”

- “Lo sé, y tu lo fuiste también, salud amigo, por esos tiempos.” Le respondí.


Una mirada removió el escombro de ese secreto bien guardado hasta ese día…


- “ Salud.”

...


Esa tarde, salimos los cinco a un buen bar, en el v.i.p room del lugar. La mejor vista, la botella de moda, las caras de siempre, y el lujo de ser admirados por el exceso.

La música era el motor de lo insaciable, las miradas empezaron a cruzarse y el deseo carnal empezó a brillar en medio de las luces del lugar. Una sonrisa en los labios y la mirada perfecta, marcaron el inicio de una complicidad más allá de lo permitido.

- “Vamos a casa, quiero dormir. Te irás a la tuya o prefieres quedarte en mi depa?” Le pregunté.

- “Si, mañana temprano me iré a casa Ray.”

Nos fuimos los tres que quedamos a casa, seguimos bebiendo hasta que ella tenía que irse para que no le castigaran en casa. La habitación se había convertido en un lugar de batalla donde habían botellas de cerveza en todos lados y la cama había quedado destrozada después de bailar y jugar los tres sobre ella gritando la emoción de estar juntos … por última vez.

- “Apaga la luz, ven vamos a platicar, préndeme un cigarro por favor y alcánzame una cerveza, mientras pongo más música. “ Dijiste mientras caminabas a poner música.

- “Me quieres amigo?, en realidad no entiendo por que te has alejado en los últimos días” Pregunté.


- “Las cosas con mi novia no han estado del todo bien, es muy celosa con el tiempo que les dedico a ustedes, trato de entenderla y explicarle que ustedes significan mucho para mi, pero al final, no termina por entenderlo. Tu sabes que en silencio seguimos siendo amigos, aunque a ella le incomode, pero Ray, tu vales mucho para mi”

Hubo unos minutos de silencio.

- "Lo siento, el amor a veces me ha cegado... como ahora." Respondió.

- “Abrázame…” y cerré los ojos.



Y entonces cuando le abrazó, empezó a acariciar su pecho, su cara y su cintura. El ritmo cardiaco cambió en un instante y no hubo más que silencio. Tomó la mano de su amigo y dejaba que le acariciara más allá de lo permitido. La intensidad empezaba a notarse en la sensibilidad de la piel. Los cuerpos estaban totalmente perdidos en el erotismo.

- “Tócame… no te detengas”

- “Somos como hermanos…” y dejé que mis manos te abrazaran.


- “Hazlo… si es lo que quieres, hazlo.”

Entonces la música perdió sentido, solo era la intensidad de dos cuerpos excitados por la adrenalina del sexo a escondidas. Los labios se encontraron por primera vez, el calor de los cuerpos se notó en el ambiente y la respiración de ambos comenzó a escucharse en medio de la música. Respiración agitada hasta consumir lo prohibido.

Lo que paso después no fue historia.

…

- “Sólo recuerdo como te fuiste de casa, y no volví a hablar contigo en muchos meses, te guarde mucho rencor por tu ausencia , te extrañe muchísimo hasta que empecé a olvidarte.”

Una copa más de vino y sus miradas solo reflejaban tristeza, ambos se querían mucho. Las miradas decían todo, silencio absoluto. En el infierno de una amistad perdida.

- “Ven, un último abrazo no nos vendría nada mal, después de todos estos años en los que no hemos cruzado palabras hermano.” le dijo su amigo.

El vino ya había hecho efecto en ellos y se respiraba melancolía y nostalgia… ira.

- “Será esta la última vez que te veo…” Contestó.

Bebieron la última copa y las estrellaron en el aire antes de abrazarse. Uno de ellos la dejo caer al piso.

...

Lo sentí cerca de mí, y las lágrimas empezaron a resbalar por mis mejillas recordando aquellos días en los que el amor de amigos era la fuerza de esa amistad: quien me escuchaba, quien me hacia sentir seguro, quien me cuidaba si enfermaba, quien dormía en casa cuando las cosas iban mal.


Quien me abrazaba siempre que me veía y demostraba sin pena cuanto me quería, quien tantas veces me beso en la mejilla mostrando parte de sus sentimientos… me enamoré. Me enamoré de su sonrisa y su sentido del humor, me enamoré de lo bien que la pasaba cuando estábamos juntos, de su voz y su mirada, del olor de su piel.

No pude más y deje que mis lágrimas mostraran el sentimiento que guardé por tanto tiempo, me dolía demasiado su ausencia. Me confundí y mis emociones me transtornaro. Sentí como mis manos enterraron los restos de la copa en su espalda. Un grito ahogado en lágrimas se escapo desde mi interior, deslicé el filo del vidrio en su cuello, sus ojos saltaron mostrando desesperación.


Se escurrió en mis brazos hasta desplomarse por completo en el piso, mis manos estaban llenas de sangre y mi ropa marcaba el rastro de su cuerpo al resbalar. Lloraba por amor...

- “Te extrañé mucho ... “

Se dió la vuelta para irse dejando atrás una escena desolada y triste.

19/7/09

Bajo la lluvia ... Asesino

Cap. 3 Bajo la lluvia

Una voz en mi gritó “mátalo!”

Y sin pensarlo un segundo lo empuje al vacío al tiempo que nuestros labios se despegaron y sus manos luchaban en el aire buscando de donde sujetarse para no caer. Eran demasiados escalones y su rostro solo reflejaba una mirada desesperada y llena de miedo.

Miré incrédulo por lo que había hecho.


Esa tarde nos encontramos en la iglesia de Santo Domingo, caminábamos mientras conversábamos de tus planes, en el centro de la ciudad, sonreíamos cuando nuestras miradas se cruzaban delante de quienes no sabían siquiera lo que pasaba cuando nadie nos veía, cuando compartíamos algo más que una simple amistad. Era lo que yo en un momento sentí una relación de verdad; sin mentiras, con respeto.



Esa misma tarde había descubierto un secreto que nunca me iba a confesar pero que lastimaba y cortaba el respeto en lo que yo consideré una relación, mientras que el solo pasaba un buen momento, una amistad en la luz, sexo en la oscuridad.

No, no era eso lo que yo quería, pero terminé aceptándolo.


Esa noche pensábamos pasar un buen rato en una reunión con sus amigos, sin los míos, accedí sin pensar que al termina esa noche, se iría con alguien más y tendría sexo en la casa de otro de sus amigos. Fue ese secreto lo que provocó a mi mente volviera el placer de llenarme de asesinar… el tercero. Deseo fatal.

Poco antes de las once nos reunimos para hablar de lo que me había ocultado y que leí por curiosidad, bien dicen que el que busca encuentra, y yo encontré lo que necesitaba para despertar a la realidad. Solo dijo que era por venganza y que no lo veía como amigo ni como algo más, lamentó la forma en la que conocí sus intenciones. Se disculpó conmigo argumentando que no me merecía esto y que debíamos manejar la relación como algo ligero, sin un compromiso… y yo, solamente pedí respeto.


Después de eso empecé a beber sin límite alguno hasta perderme en la intensidad del vodka con red bull. Una vez más suplicaba por cocaína.

Su cuerpo se estrelló con los escalones. Su expresión de dolor no fue suficiente para mí, su rostro marcaba la intensidad del golpe en su espalda haciéndole gritar hasta sentir que solo era su voz la que se escuchaba en el viento.

La lluvia empezó a caer y al tiempo era más y más fuerte, las gotas se escuchaban cuando caían en el cemento, al poco tiempo, ya se escuchaba como caían en la corriente de agua que se formaba a medida resbalaba sobre las escaleras.

Y rodó por las escaleras, eran más de 50. No dejaba de disfrutar el momento. Grito desesperado, ya el dolor por los golpes que se estaba ocasionando eran mas lamentables.

En la reunión nos mirabamos discretamente sonriendo, hubo un momento en que nos acercamos a la ventana… hablábamos de lo que haríamos en la semana, y se acercó a mi con una sonrisa maliciosa me dijo que nadie provocaba en su cuerpo la reacción de mi piel acariciándole, un vodka más y bese sus labios, nadie nos miraba.



Vámonos, fue lo último que dijo. Y nos salimos.

“Ven, quiero estar un momento a solas contigo” y nos encaminamos a las escaleras que conducían al mirador del cerro, caminamos unas 4 o 5 calles mientras platicábamos de lo que recién había pasado. Confesiones falsas.

Empezó a llover y era bastante agradable sentir como caían las gotas de lluvia en mi piel descubierta, nos besamos una vez más, fue una sensación realmente deliciosa, un beso bajo la lluvia.

Seguimos caminando hasta que llegamos al callejón donde estaba la escalera… la lluvia era más fuerte y nos escondimos debajo de un árbol a seguir conversando y nos reíamos de tantas cosas que olvidaba por un instante lo que había pasado en la tarde, pero por momentos carcomía en mí el simple deseo de lastimar.

Subimos hasta la mitad de las escaleras y nos fundimos en un beso lleno de caricias hasta el punto de provocar la sensación del deseo. Fue una vez más algo increíble. Sus manos en mi cuerpo y sus labios en mi cuello. Su cuerpo lucía tan exquisito como la primera vez que le ví cerca de mí.


Un beso tan intenso que perdí la noción del tiempo y sentí como la lluvia entraba en mi piel mientras besaba su cuello disfrutando de su olor natural que tanto me enloquecía.

Era volar en un mundo de ilusiones. Sin nadie alrededor, sin voces murmurando rumores, sin miradas de escrutinio sobre nosotros, sin oídos esperando escuchar nuestro secreto… solo era un mundo alejado de la realidad.

Ese beso fue tan intenso, erótico y delicioso que olvidé todo en un segundo y me deje llevar, entonces…


... una voz en mi gritó “mátalo!”

Verlo rodar en las escaleras fue una sensación que dibujo en mi la sonrisa más irónica que jamás antes había experimentado. Al final de todo, ganó el deseo de lastimar.

Baje con calma las escaleras hasta detenerme frente al cuerpo doliente por los golpes. La sangre brotaba de sus oídos mientras que sus labios dejaban escapar una línea de sangre que se esparcía con las gotas de lluvia.

No alcanzaba pronunciar alguna palabra pues el dolor le estaba quitando vida. La caída fue suficiente para quebrar algunos de sus huesos, pero no suficiente para quitarle la vida.

Caminé un poco buscando algo que me pudiera servir para lastimarle más y encontré un pedazo de fierro con un poco de punta y muy oxidado. Volví ...


Me senté en cuclillas sobre su cuerpo y sin meditar otra forma de acabar con su vida, corte con un vidrio la comisura de sus labios hasta abrir lo suficiente para que desangrara más, arranque la playera que tenía puesta para poder enterrar el vidrio en su piel.

Después enterré el fierro en su pecho, en el abdomen una y otra vez, su cuerpo estaba totalmente bañado en sangre, la lluvia lavaba su cuerpo que no cesaba de sangrar. El piso lleno de agua entintada con su sangre, sus manos inertes… un cuerpo sin vida.

Me recosté a su lado a mirar entre las nubes cargadas de agua, por segundos aparecían y desaparecían las estrellas mientras las nubes avanzaban, solo podía escuchar las gotas de lluvia rebotando en el piso.

Le abracé y acaricie su rostro casi destrozado. El frío empezaba a sentirse en mi cuerpo mojado y entonces me levante y empecé a caminar hasta perderme…




La ilusión se confundió en la realidad y entendí el poder del placer.. Hoy no estás más y tu aliento sigue en el aire, tu último grito lo escucho en mi memoria y el último suspiro antes de expirar aun lo siento cerca.


12/7/09

Delirium ... Asesino

Cap. 2 Delirium...


Los días han pasado y aun no se ha borrado la imagen en la oscuridad de la carretera cuando lo dejé morir en el interior de aquel auto, aun siento el olor de la sangre y el aroma natural de los arboles alrededor de la carretera.

El placer de matar.

Que fantásticas tardes disfrute contigo, que exquisito fue besar tus labios al caminar por reforma, aun más delicioso el olor de tu piel en mi cama.
Increíbles conversaciones teléfonicas cuando nadie te escuchaba por las noches. Una sonrisa noble y una mirada timida encantadora.

Esta mañana le llamo preguntando que tenía planeado hacer el fin de semana, para invitarle a salir al mismo lugar en el que vivieron la primer noche en pareja.

Es viernes, mil cosas divagando por la mente del asesinoe. Idealizando la mejor forma para terminar con su vida.

Recordaba la noche en que le conocio, vestia tan casual que le impresionó y sorprendío tanto que la timidez se volvió su mejor estrategia para conseguir un beso suyo. Después de eso inició una relación precipitada en una noche que termino en deseo, extásis y lujuría al aire libre casí al amanecer.

"Nos entregamos hasta fundirnos en un solo momento vivido por dos personas tan diferentes. Y los celos aparecieron, el deseo de ser de uno y de nadie más. Entendí con los días que eras tan transparente que merecías lo mejor de mi y decidí entregartelo. Arriesgue todo por amor... "




Todo terminó. No hay más besos tiernos, no hay más abrazos cálidos, todo se ha ido y en el se esfumó la magia y el encanto, solo quedo una máscara que cubre sus verdaderos sentimientos, y lo hace bastante bien tanto que solo él puede entender su mirada y sentir que aun hay un sentimiento ligero.

Han pasado ya varios días en que todo termino, hacer el amor es más intenso... pero solo es placer y se nota en la ausencia mental. Se han lastimado y uno tomó ventaja cuando más enamorado el otro.

"Mañana es tu día... por fin voy a matarte lento para que sientas como se te escapa la vida por cada uno de tus poros"

El día llegó.

"Sube... te llevaré a un lugar que no vas a olvidar" un hotel y la habitación con mejor vista de la ciudad.

"Ven... quiero hacerte el amor hasta cansarnos"

Nos besamos, olí tu cuello y besé tus labios, me hiciste vibrar cuando sentí tu respiracion en mi cuello. Acaricié tu espalda y sentí como cada parte de ti se alteró al mismo tiempo que tus latidos. Estabamos listos.


Baje por tu torso, tu estomago. Bese cada parte de tu piel y nos entregamos uno a otro hasta que no aguantamos más y explotamos en mil sensaciones de placer. Fue el mejor sexo de todas las veces que habiamos estado juntos. Sentía aun tu sabor. Lo más sensual y exitante estaba sucediendo.

Descansamos un poco y volví a levantar tus mas bajos instintos hasta que empezamos a hacer el amor nuevamente. Más intenso, más rudo, más erótico. Tu respiración era nítida y clara. Sentías lo mismo que yo, tus labios me besaron como si fuera el último beso... asi después de un orgasmo en el que pude ver tu rostro lleno de placer me quede dormido sobre ti...

Despertó, eran casí las diez.



El antro en el que estuvieron la primera vez juntos, tenía que ser el último tambien. Llegaron y empezarón a beber.

Dejé que tomarás, sin perder el control para que estuvieras consciente en el momento final. De nuevo las miradas de la mayoría en nosotros, mientras sonreiamos recordando viejos tiempos. Baile como siempre cerca de ti.



You satisfice me baby... U make me lose my mind, lets dance the last night.

La noche estaba terminando, y su vida empezaba a delirar. Le pidió que se marcharan, encendió el auto. Aceleró sin piedad, después de unos cuantos metros del arranque, observó como se sostenía con fuerza al asiento y le devolvió la mirada con impresión incrédulo.

"Si, soy yo. Te gusta lo que ves? Esta es la última noche que nos vemos, tenías razón ya fue suficiente y es tiempo de terminar con todo..."

"Fuiste la mejor persona que he conocido y te quise mucho"


Sonreiste mirándome, tenías puesto el cinturón de seguridad y entonces me agaché un poco para sacar un picahielo debajo de mi asiento...

Y sin pensar dos veces lo enterró en su pierna y lo volvió a sacar, mientras se dolía, al momento, arqueó su cuerpo, lo enterré en el lado izquierdo de su espalda, por debajo de su hombro y lo aventó por la ventana goteando sangre sobre el interior del auto y en su misma ropa. Mientras gritaba tan fuerte que el volumén de la música quedo inerte ante cruel alarido.

"Duele?"

Esto no termina aun, dejó que sangrara poco más para que el dolor en su pierna fuera completamente insoportable, alcanzó a torcer el picahielo mientras lo enterraba y sacaba. Sangraba de forma impresionante y se detuvo justo a la mitad de la avenida. Había poco tráfico y consiguió tiempo suficiente para bajarse a abrir la puerta del copiloto y así bajarlo del auto. Lo dejó tirado en el pavimento... sin oportunidad a levantarse por el dolor de las heridas.




Retrocedí el auto un poco mientras intentabas lavantarte y caminabas buscando ayuda y entonces volvi a acelerar hasta golpear tu cuerpo, volaste en el aire y caiste detrás del auto. Un grito ensordecedor en el silencio de la noche

Volví a retroceder esta vez iba con mas fuerza a tu cuerpo... acelere lo suficiente para hacerte volar en el aire por el impacto del auto y frené. Solo ví como caiste encima del cofre y de la misma velocidad volviste a caer.

Yo, simplemente sonreía.

Y bajó del auto. Tomó gasolina que llevaba en un bote, que sacó de la cajuela del auto y empezó a vaciarla en su cuerpo y a su alrededor...

Solo se escuchaba como pedía perdón, pero era demasiado tarde. Y empezó a caminar mientras tomó un cerillo de una cajetilla, que encendió con la misma y lo dejo caer en el pavimento. Se levantó el fuego invadiendo con calor el ambiente. Las llamas alcanzarón su cuerpo en segundos dejando escapar un ruido desgarrador en su voz.



Me encamine al auto sin siquiera voltear ... solo escuche tus lamentos y tu piel crujiendo en las llamas.



Vivo en libertad.

6/7/09

Asesino

Cap. 1 En la oscuridad.

Recuerdo cuando me acerqué a conversar .

Jugaba fuera de su casa, el momento ideal para hablarle y demostrar mi intención...

Y así, empezamos a frecuentarnos. Después de tardes completas conversando en el jardín de su casa, salimos una noche a cenar. Pasó por mi, en su coche. Me gustaba mucho, y solo mostraba cierto interés. Hasta que una noche de esas, se estaciono en una calle antes de mi casa y me besó sin decir nada.

Besos y solo besos. Era verdaderamente exitante lo que pasaba en el coche aunque fueran solo besos, era de noche y siempre habia oportunidad para hacerlo. Me enamoré... hasta el punto de encontrarnos solos en medio de la oscuridad.


Pasaron los dias y dejó de mostrar emoción y pasó a otro tipo de interés, y lo note demasiado rápido, creía en su astucia.

Una noche de esas me llevó a la puerta de la iglesia... prometió quererme más y estar conmigo todo el tiempo posible. No creí en su mentira.

Pasaron los dias y yo tenía que volver a la Universidad, Volví a Puebla pensando que volvería a verle un mes después por que había una fiesta familiar muy importante, los cien años de mi abuelo.

Los dias pasaron y el día llegó. La fiesta familiar y por fin .... No pregunte si estaba en la ciudad ni nada parecido, pero alguien comentó que ese mismo día se estaba casando en otra ciudad, un bebé venía en camino.

Y se encendió el deseo de calmar mi ansiedad, se había burlado de mi. Sentí la impotencia de la mentira por lo que me había prometido en la iglesia, deje de saber de sus movimientos, deje de buscarle, deje de llamarle y así siguieron los meses...

Volví a casa en unas vacaciones de verano y le encontré. Lucía bastante bien y cinicamente me saludó fingiendo que nada pasaba, entonces empezó a contarme su historia... yo ya la conocía. Yo no tenía mucho tiempo así que nos citamos para beber algo y conversar un poco más. Realmente había poco que decir.

Decidí la fecha... su hora.

Fuimos a un bar fuera de la ciudad donde bebimos despacio, sin prisa. Tomamos, fumamos un poco y decidimos regresar al coche para irnos a otro bar. Antes de llegar al auto tiré una botella de cerveza que llevaba en la mano. En la oscuridad de la calle empezamos a besarnos, era media noche y solo se escuchaba la música del bar donde estabamos antes. Quería provocarte hasta que empezaras a consumirte en ganas por mi.



"Me besaste como nunca en tu vida. Sentía tus latidos más y más, tu piel destilaba el más sensual de tus olores, empezamos a desvestirnos sin llegar a desnudarnos... era la adrenalina de ser encontrados".

Empece a probar su piel y sentir como moría de exitación...

"Solo quien te lastima puede hacerte sentir bien".

Entendí que era el momento: nos recostamos en el pasto, a la orilla del auto y empece de nuevo a recorrer su piel con mis labios, no decias nada y yo... solo sonreía.

Alcancé la botella rota, y volví encima de su cuerpo, sentí su piel, su olor en el ambiente. Fue totalmente intenso y lleno de placer observar como destilabas pasión con sus manos cuando me abrazaba a su cuerpo... me levante un poco y fui besando poco a poco tu cuello hasta que mi lengua llegó a donde quiso... su cuerpo estaba cerca del orgasmo.

Su cuerpo empezo a extasiarse y solo dejó escapar su respiracion por los labios.




Y entonces tomé los restos de la botella y la enterre sin piedad en tu pierna izquierda, y rasgue tu piel al punto que casí se ahoga en un grito de dolor. Nadie escuchaba.

Asi te arrastré hasta subirte al coche, encendí su auto y empecé a manejar rápido. Estaba desangranse mucho, en cualquier momento se desmayaría. Me perdí en la oscuridad de la carretera y detuve el auto. Lo observaba dolido y le aseguré el cinturon de seguridad y empece a decirle lo mucho que lamentaba lo que estaba pasando.


Y entonces me baje del auto con las llaves en la mano. Fuí de su lado y tomé una piedra enorme del piso y la estrellé contra el vidrio de su ventana, mil cristales rompiéndose , ademas de un lamento desgarrador que salió de sus labios, el dolor hizo que llevara sus manos a su rostro incrustasdo así restos de vidrio.


Mis manos estaban ansiosas de su sangre y abrí la puerta.... estabas aun con el cinturón puesto. Tomé un vidrio largo que habia caído en su entrepierna, lo deslice cortando su piel.

"Acuerdate de todo el daño que me hiciste, promesas falsas y creí en tí. Y mira, aqui estoy y tus minutos restantes de vida estan en mis manos... terminaré con tu dolor."

Y de nuevo con el vidrio roto en su entrepierna, lo subí a su estómago y lo enterré tanto que mis manos se salpicaron de su sangre y alcanzaron a cortarse. Acaricie su pecho y coloque mis manos en su cuello, escurría sangre de su cara por el impacto de los cristales, empezó a delirar.

Su mirada dejo de ser impactante para mi. Murío.

Camine de nuevo a la carretera, tenía la ropa llena de sangre y mis manos escurrían tanto... Mi sombra en la oscuridad y en el silencio camine.