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17/11/09

Count Down

Después de un paseo por mi memoria, he decidido invitarte a esta última cena. Una cena de despedida por el amor que hasta hoy nos hemos mostrado. Muchas veces nos hace sonreir con el corazón... otras tantas lastimando el sentimiento.

Pero siempre complices, te amo.

Ray : Hola, como has estado?
JL: Bien Ray, me da mucho gusto verte de nuevo.
Ray: Es un placer para mi. Bienvenido ...

Entonces, me levante de la mesa, mientras el se acomodaba en su asiento. La noche parecia misteriosa, aun cuando se observaban miles de estrellas. La luna iluminaba la explanada donde nos encontrabamos.

Prendí cada una de las velas que decoraban el espacio, el jardín del último piso de mi apartamento.

Tan romántico. Y volví a mi asiento, frente a él.

Ray: Que hermosa es la ciudad desde aquí, cierto?
JL: Lo es Ray, es como siempre, agradable compartir momentos así contigo. Tan distintos...
Ray: Esta noche es para recordar...
JL: Hemos pasado tantas cosas juntos, que me hace muy feliz poder estar así contigo. Olvidando todo.
Ray: Asi es Bonito, todo ha quedado átras. Hoy somos tu y yo... para recordar.
JL: Gracias por todo el tiempo que hemos pasado juntos, gracias por estar siempre conmigo cuando mas he necesitado.
Ray: Lo hago por amor... Todo.

Y serví dos copas de vino. Casi helado y exquisito para la ocasión.

JL: Salud Ray.
Ray: Por ti...

Entonces sopló el viento. Delicadamente apago algunas de las velas, acariciando así el momento que ambos estaban disfrutando.

Ray: Te quiero tanto...
JL: Yo también.

Ambos sonrieron mientras la luna se ocultaba entre algunas nubes oscuras.

Ray: Cierra los ojos Bonito.
JL: Por que?
Ray: Quiero que sientas...
JL: Que quieres que sienta?
Ray: Cuanto te amo.
JL: Esta bien.

Tu sonrisa brillaba en esa oscuridad. Amé mirarte tan feliz.

Ray: Confias en mi?
JL: Si, si confio en ti.
Ray: Ok, manten los ojos cerrados.
JL: Asi?
Ray: Si, asi esta bien...

La ternura en tu rostro me hacia suspirar ...

Ray: Respira... Profundo.
JL: Ahhh.
Ray: Te amo.

Baaang!!!

Se escucho un solo disparó en el silencio de la noche.

Disparé en su frente. Apenas abrió los ojos, murió en el instante.

4/8/09

Beautiful Parte 2 .... Asesino

Cap. 4 Beautiful ... Parte 2.



Sé que esta noche estaré cerca de su piel y entonces entenderá el poder del deseo y la venganza, quiza sea tan intenso como el veneno que destila mi mirada en el espejo al ver su reflejo...

Y nos encontraremos de nuevo cuando la luna brille en sobre nuestra piel, será el último viaje en esta nave que esta a punto de perecer en el final del infierno.

El tiempo se volvió aliado y se encontrarón uno frente al otro, en el mismo lugar en el que un día sonrieron al verse por primera vez. Ese día fue segundo a segundo... los nervios de encontrarse después de tanto tiempo planeándolo. Fue una escena más bien espontánea en la que fue inevitable reconocer en el rostro de cada uno la sensación de bienestar y felicidad de por fin ver sonreir uno al otro.

Sin muchas palabras que pronunciar y con demasiadas miradas que interpretar. Fue una noche inolvidable... esta también lo será. Esta vez había un lugar y un momento definido. Así caminaron como solían hacerlo cuando la confianza era más grande, hablando de mil cosas, detalles, recuerdos... miradas y sonrisas.

Y el tiempo voló. Extásis, lo mejor para una noche así. Una pastilla... alcohol... la música empezó a retumbar en mis oidos, la sensación de volar se apodero de mí y empecé a sentir la música como nunca antes, una pastilla más, vodka y red bull. Una bomba en mi cuerpo a punto de estallar.

Era poco antes de las 3 de la mañana. " Vamonos, recuerdas que me dijiste que deberiamos ir a tomar a un lugar que no fuera una casa, un bar o un antro? hoy es el día. Encontré una fábrica abandonada en la carretera que va a Puebla, tan tenebrosa como a ti te gusta y tan exquisita para mi en esta noche..."

El tiempo era suficiente, música de Nightwish y Enigma, perfecta para la ocasión dentro del auto. No habia mucho tránsito en la ciudad, así que pronto llegamos a la salida del DF. El alcohol empezaba a hacer efecto en el y se perdió en un sueño un tanto pesado.

Después de un rato llegamos al lugar, seguía dormido y me baje. Fuí al lugar y volví en pocos minutos, seguía dormido. Tome un par de cuerdas que llevaba en la cajuela del auto, amarré sus manos y pies. No sentió nada. Lo tomé en mis brazos y lo lleve dentro del lugar.

Era un espacio totalmente abandonado con mil objetos propios de una industria, algunos huecos en el techo, por donde pasaba un poco de luz de luna, demasiado polvo y unos cuantos cajones de madera. Lo senté en una silla muy vieja. Volví al auto y lo estacione lo más cerca que pude y subí el volumen de la música. Volví con un bote de alcohol que coloque en tu naríz... tenías que despertar.

"Ahhh!! ahhh ahhhh!! que pasa, donde estamos? por que me amarras?, desátame"

Y en silencio empecé a beber, acerqué la botella a sus labios para que bebiera hasta casí ahogarse, tosío desesperado...

"Hoy estas aquí, atado, ya no eres más un demonio, tu poder se ha extinguido en el aura de la noche, la neblina afuera marca el comienzo de tu fin, es mi única oportunidad para hacerte sentir dolor en cada una de tus células. Hoy soy el mismo demonio que un día leíste en mis historias. No dices nada? mira lo que tengo en mis manos..."


Le arranqué la playera hasta dejarle sin nada que le cubriera. Poco a poco fui recorriendo su estómago con el filo del puñal que le había mostrado, dejando una herida para que brotaba sangre lentamente. Y el sólo veía su mismo cuerpo sangrar... unas cuantas lágrimas que mostraron su furía y la ira que empezaba a carcomerle por no poder hacer nada con el cuerpo casi atado por completo.


"Duele? lo sé! y no es suficiente."

"Dejame!!!, si me suelto te voy a matar". Y me miraba destilando odio.

"No, no puedes soltarte, no tienes forma"

Lo abracé mientras se retorcía maldiciéndome. Una lágrima escapo de mis ojos y en su oido murmuré "Te amo...". Y entonces enterré sin miedo el estilete en la parte baja de su espalda. Solo gritó y se escuchó el eco en todo el lugar.

Solté su cuerpo y se desplomó en el piso del lugar.

"Vamos te llevaré a ver la noche" Y arrastré su cuerpo, mi ropa estaba manchada de sangre ya. Lo aventé en el jardin, aun seguía creyendo que podría liberarse y su cara solo mostraba odio, odio hacia mi. Quería matarme con su mirada. Gritó lleno de rabia maldiciendo el día en que me conoció.

" Callate malditooo!!! "

Y con todas mis fuerzas patíe su estómago, y luego su cara, empezó a brotar sangre de sus labios. Sus ojos se llenaron de lágrimas... "Así lloré mil noches por tí"

Amarré su cuerpo a la parte trasera del auto, empezó a azotarse en un intento de desesperación por liberarse y volví al auto, lo encendí y empecé a avanzar sobre el empedrado.


Solo escuchaba sus gritos por el dolor que le causaba el ser arrastrado en esas condiciones, casí desnudo y sangrando. Una vuelta más y de regreso al jardín.

Desate su cuerpo del auto y también sus manos y pies. Lo arrastré hasta la puerta enorme de la fábrica. Poco a poco deslice sus jeans hasta dejarlos en sus pies. Lo avente en el aire, estaba casí desnudo y habían heridas en todo su cuerpo.

Entre al interior y tomé tubo de acero que encontré a mi paso, corto pero grueso, volví a donde estaba y sin decir nada lo estrelle contra sus manos. Solo escuche el crujir de sus huesos.

No podía moverse ya... Prendí un cigarrillo y empecé a fumar dándole la espalda, escuchaba I love you, i´ll kill you de Enigma.


"Quieres fumar? fumaaa!!! que fumees te digooooo!!! " . Y entonces lo volví a patear en el estómago, empezó a escupir sangre. Y le puse el cigarro en los labios...



Llevé el cigarro de nuevo a mis labios, esta vez, con el filtro lleno de su sangre, escupí y lo deje caer en su abdomen. Empezó a patear con la poca fuerza que te quedaba, y el cigarro dejó marca en su piel poco antes de caer al piso.


"Arde?? lo sé. Por cierto lo olvidaba... el puñal."

Y con un poco de fuerza lo enterre en su brazo, lo deslice poco a poco hacia abajo, sin pasar por sus venas. Disfrute verlo sintiéndo el dolor.

Y de pronto todo se nublo, la luna desapareció entre las nubes y las estrellas dejaron de brillar. Truenos en el silencio y rayos en la oscuridad. Abrí la cajuela del auto y tome un cuchillo muy afilado.

"Ya me canse de ti, ya no quiero verte más. Perro desgraciado!!! "

Y entonces enterré el cuchillo en cada una de sus piernas... en su estómago. Volvi al auto, tome debajo del asiento la rosa que un dia me regaló, estaba ya deshidratada, pero completa. Regrese a sus pies.

"Recuerdas esta rosa? la guarde para un momento especial... tu muerte" y la deje caer al piso.



Finalmente, tomé el cuchilló lleno de sangre, mi cuerpo estaba totalmente salpicado... lo enterré en su boca. Sus ojos se abrieron como nunca antes y brotó la sangre en sus mismo rostro.

Tomé la rosa y sonreí, la deje caer sobre su cuerpo. Volví al auto y lo encendí para dar marcha atras justo sobre su cuerpo, lo aplaste sin piedad. Moví el auto a un lado y lo ví por última vez...

Bye bye beautiful...

19/7/09

Bajo la lluvia ... Asesino

Cap. 3 Bajo la lluvia

Una voz en mi gritó “mátalo!”

Y sin pensarlo un segundo lo empuje al vacío al tiempo que nuestros labios se despegaron y sus manos luchaban en el aire buscando de donde sujetarse para no caer. Eran demasiados escalones y su rostro solo reflejaba una mirada desesperada y llena de miedo.

Miré incrédulo por lo que había hecho.


Esa tarde nos encontramos en la iglesia de Santo Domingo, caminábamos mientras conversábamos de tus planes, en el centro de la ciudad, sonreíamos cuando nuestras miradas se cruzaban delante de quienes no sabían siquiera lo que pasaba cuando nadie nos veía, cuando compartíamos algo más que una simple amistad. Era lo que yo en un momento sentí una relación de verdad; sin mentiras, con respeto.



Esa misma tarde había descubierto un secreto que nunca me iba a confesar pero que lastimaba y cortaba el respeto en lo que yo consideré una relación, mientras que el solo pasaba un buen momento, una amistad en la luz, sexo en la oscuridad.

No, no era eso lo que yo quería, pero terminé aceptándolo.


Esa noche pensábamos pasar un buen rato en una reunión con sus amigos, sin los míos, accedí sin pensar que al termina esa noche, se iría con alguien más y tendría sexo en la casa de otro de sus amigos. Fue ese secreto lo que provocó a mi mente volviera el placer de llenarme de asesinar… el tercero. Deseo fatal.

Poco antes de las once nos reunimos para hablar de lo que me había ocultado y que leí por curiosidad, bien dicen que el que busca encuentra, y yo encontré lo que necesitaba para despertar a la realidad. Solo dijo que era por venganza y que no lo veía como amigo ni como algo más, lamentó la forma en la que conocí sus intenciones. Se disculpó conmigo argumentando que no me merecía esto y que debíamos manejar la relación como algo ligero, sin un compromiso… y yo, solamente pedí respeto.


Después de eso empecé a beber sin límite alguno hasta perderme en la intensidad del vodka con red bull. Una vez más suplicaba por cocaína.

Su cuerpo se estrelló con los escalones. Su expresión de dolor no fue suficiente para mí, su rostro marcaba la intensidad del golpe en su espalda haciéndole gritar hasta sentir que solo era su voz la que se escuchaba en el viento.

La lluvia empezó a caer y al tiempo era más y más fuerte, las gotas se escuchaban cuando caían en el cemento, al poco tiempo, ya se escuchaba como caían en la corriente de agua que se formaba a medida resbalaba sobre las escaleras.

Y rodó por las escaleras, eran más de 50. No dejaba de disfrutar el momento. Grito desesperado, ya el dolor por los golpes que se estaba ocasionando eran mas lamentables.

En la reunión nos mirabamos discretamente sonriendo, hubo un momento en que nos acercamos a la ventana… hablábamos de lo que haríamos en la semana, y se acercó a mi con una sonrisa maliciosa me dijo que nadie provocaba en su cuerpo la reacción de mi piel acariciándole, un vodka más y bese sus labios, nadie nos miraba.



Vámonos, fue lo último que dijo. Y nos salimos.

“Ven, quiero estar un momento a solas contigo” y nos encaminamos a las escaleras que conducían al mirador del cerro, caminamos unas 4 o 5 calles mientras platicábamos de lo que recién había pasado. Confesiones falsas.

Empezó a llover y era bastante agradable sentir como caían las gotas de lluvia en mi piel descubierta, nos besamos una vez más, fue una sensación realmente deliciosa, un beso bajo la lluvia.

Seguimos caminando hasta que llegamos al callejón donde estaba la escalera… la lluvia era más fuerte y nos escondimos debajo de un árbol a seguir conversando y nos reíamos de tantas cosas que olvidaba por un instante lo que había pasado en la tarde, pero por momentos carcomía en mí el simple deseo de lastimar.

Subimos hasta la mitad de las escaleras y nos fundimos en un beso lleno de caricias hasta el punto de provocar la sensación del deseo. Fue una vez más algo increíble. Sus manos en mi cuerpo y sus labios en mi cuello. Su cuerpo lucía tan exquisito como la primera vez que le ví cerca de mí.


Un beso tan intenso que perdí la noción del tiempo y sentí como la lluvia entraba en mi piel mientras besaba su cuello disfrutando de su olor natural que tanto me enloquecía.

Era volar en un mundo de ilusiones. Sin nadie alrededor, sin voces murmurando rumores, sin miradas de escrutinio sobre nosotros, sin oídos esperando escuchar nuestro secreto… solo era un mundo alejado de la realidad.

Ese beso fue tan intenso, erótico y delicioso que olvidé todo en un segundo y me deje llevar, entonces…


... una voz en mi gritó “mátalo!”

Verlo rodar en las escaleras fue una sensación que dibujo en mi la sonrisa más irónica que jamás antes había experimentado. Al final de todo, ganó el deseo de lastimar.

Baje con calma las escaleras hasta detenerme frente al cuerpo doliente por los golpes. La sangre brotaba de sus oídos mientras que sus labios dejaban escapar una línea de sangre que se esparcía con las gotas de lluvia.

No alcanzaba pronunciar alguna palabra pues el dolor le estaba quitando vida. La caída fue suficiente para quebrar algunos de sus huesos, pero no suficiente para quitarle la vida.

Caminé un poco buscando algo que me pudiera servir para lastimarle más y encontré un pedazo de fierro con un poco de punta y muy oxidado. Volví ...


Me senté en cuclillas sobre su cuerpo y sin meditar otra forma de acabar con su vida, corte con un vidrio la comisura de sus labios hasta abrir lo suficiente para que desangrara más, arranque la playera que tenía puesta para poder enterrar el vidrio en su piel.

Después enterré el fierro en su pecho, en el abdomen una y otra vez, su cuerpo estaba totalmente bañado en sangre, la lluvia lavaba su cuerpo que no cesaba de sangrar. El piso lleno de agua entintada con su sangre, sus manos inertes… un cuerpo sin vida.

Me recosté a su lado a mirar entre las nubes cargadas de agua, por segundos aparecían y desaparecían las estrellas mientras las nubes avanzaban, solo podía escuchar las gotas de lluvia rebotando en el piso.

Le abracé y acaricie su rostro casi destrozado. El frío empezaba a sentirse en mi cuerpo mojado y entonces me levante y empecé a caminar hasta perderme…




La ilusión se confundió en la realidad y entendí el poder del placer.. Hoy no estás más y tu aliento sigue en el aire, tu último grito lo escucho en mi memoria y el último suspiro antes de expirar aun lo siento cerca.