Es una tierra que jamás ha sido tocada y ha sido reservada para un momento único y espectacular…
Bienvenido.
Es un espectáculo generoso a tus ojos, digno de tu mirada y sensible a tus sentimientos. Y son mis emociones las únicas que percibes aquí. Desde el más majestuoso paisaje en el horizonte hasta la suavidad que alcanzan tus pies acariciar, si, es un paraíso. Y lo empiezas a vivir… cerca de mí.
Permite que el encanto del sonido de las aves alcancen tu mente y déjate llevar tan alto que sientas el mundo a tus pies, empieza a dibujar cada uno de los árboles que rodean este valle dispuesto a la percepción de los demás de tus sentidos.
No es un mundo de cristal… no es frágil, tiene el efecto personal de un sentimiento propio y cercano a ti, es lo que siento dentro y lo único real alrededor tuyo. No hay límite.
Es el atardecer puro lo que viene aquí para ti, es un momento de paz… anda, levanta la palma de tus manos al infinito y deja que sea el latido de tu corazón el que guíe la yema de tus dedos a dibujar el resto.
Ven, camina lento sobre las piedras que se dejan acariciar por el agua que recorre este espacio. Escucha como suena la corriente mientras tus pies tocan con respeto este mundo.
Así es como me encanta disfrutar de tu sonrisa, tan natural y mágica que me hace volar tan alto como lo haces tu. No pierdas detalle a lo que sucede a tu alrededor… no es tu inconsciente, eres tu. Siente tu realidad… siente mi realidad.
Continua el camino hasta que dejes de sentir el agua en tus pies y entonces…
Entonces es tiempo de que te levantes al viento. Deja que tu cuerpo vaya tan alto, y sea el sutil movimiento de tu cuerpo, lo que haga armonía con el resto de la música de las aves y el viento encontrando el espacio perfecto para alcanzar el roce de las estrellas que aparecen una a una en el cielo.
Disfruta…
La noche ha caído delicada, y es la luna llena la que marca la existencia de la tranquilidad. Y así, te espero aquí, al otro lado del valle.

Toma mi mano y deja todo atrás. No hay nada más espectacular que esto, y todo queda al margen por un momento. No es ordinario, tampoco es extraordinario… es simplemente celestial.
Y es por todo lo que en un segundo provocaste en mi interior. Observa junto a mi y siente conmigo la inmensidad de un sentimiento que aunque no tiene control, si tiene la esencia de lo permitido en un mundo donde la historia se ha quedado atrás para ser un momento de vida.
Ven.
Y es aquí donde quiero contemplar cada uno de tus movimientos, donde quiero compartir un sueño que no tiene límite, donde he decidido volver a nacer… por ti.
Siente el brillo de oro de la luna en tu piel, es tan maravilloso poder observarte así, tan impaciente como un niño en libertad que ha encontrado el momento perfecto para sonreir y terminar así con la austeridad de un día en mi mundo.
Aquí eres el pequeño Príncipe que esperaba para levantar el más fuerte de los reinos, el que con su presencia ha marcado el destino de un sueño que se hace realidad a medida se esconden de nuevo las estrellas y la luna para dejar paso al amanecer de la realidad.
Siéntate a mi lado.

Esto es el principio de un camino que empieza a dibujarse en la realidad, esto es un sentimiento que nace en la emoción al sentirte cerca, al sentir tu presencia en mi vida. Es la emoción que caracteriza la realidad de vivir y compartir el más puro sentimiento con todo lo que esto trae, días de gloria y sonrisas que llenen cada parte de tu ser, días que alteren un poco el orden y dejen escapar la intensidad de tu cuerpo, instantes que quizá no sean agradables, pero que son parte de vivir… de experimentar y sobrevivir, para encontrarnos siempre aquí, juntos.
Recarga tu cabeza en mi hombro y escucha mis palabras en el viento:
Es una tierra que ha sido reservada para un momento único y espectacular. Y la he levantado en la realidad para ti. Vive en ella el tiempo que tus sentimientos lo permitan.
You could be The Keeper.